miércoles, 2 de diciembre de 2020

La adolescencia: formación y dificultades - Orlanda Torres


 

Actualmente muchos padres no tienen bien definido cómo debería ser la formación de sus hijos. Algunos consideran que dándoles todo lo material que ellos necesitan es la forma más adecuada, pero en realidad esa no es la debida formación que nuestros hijos necesitan.

El primer factor importante es fomentando la comunicación, esto beneficia enormemente, porque de esa manera comenzamos a conocer cuáles son las necesidades de nuestros hijos. Debemos darles la confianza y a la vez las herramientas necesarias para que ellos puedan encontrar sus propias soluciones, pero para lograr esto, los padres deben estar presentes en las actividades de sus hijos y así, brindarles la ayuda necesaria.

Algunos padres les gustan imponer sus deseos y esa no es la mejor vía para la solución; hay que entrar en un diálogo con el joven para poder resolver el problema. Muchos padres delegan este conflicto a terceras personas, como por ejemplo a los maestros, algo que realmente no les corresponde.

En la actualidad, por carecer de tiempo, entregan a sus hijos a las personas menos indicadas. No todos los centros de estudios son los más capacitados para la enseñanza de nuestros hijos.

 Muchas veces son lugares en donde los padres depositan toda su seguridad y en muchas ocasiones los entregan desde muy temprana edad, los dejan largas horas, desde que el centro abre hasta que el centro cierra, es ahí donde ellos lamentablemente se crían y van adquiriendo las costumbres y formación de personas que no están capacitadas para este proceso. Debemos tener presente que los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo emocional del niño.

 El padre comete un grave error pensando que en la escuela encontrará la basepara formar los valores de su hijo, y no es así, estos valores deben dárselos sus progenitores, no con eso deben renunciar su trabajo y sus anhelos de superación profesional, pero hay que tener presente que siempre debe haber un espacio que permita dar calidad y cantidad de tiempo a los hijos.

 Actualmente los padres carecen de comunicación con ellos, viven completamente distantes de sus necesidades y aspiraciones, sólo se dedican a proveerlos con cosas materiales, produciendo con esto uno de los mayores problemas para el joven, pero el padre hace eso para suplir su ausencia y su carencia de tiempo que tiene para dedicarle a su hijo, este comportamiento tarde o temprano se convertirá en un agravante para el conflicto y a su vez un problema para el adolescente.

La verdadera y real formación comienza por casa, son los padres los únicos responsables de construir la base principal para su hijo. Nadie más podrá sustituir ese espacio.

Es en esta etapa donde los adolescentes no sólo manifiestan cambios físicos, sino que también piensan que sus ideas y acciones son las más acertadas; esto produce que ellos se consideren dueños del mundo a pesar de que aúnen esta etapa no tienen bien estructurada verdaderamente su personalidad.

No se debe generalizar, pero la mayoría de ellos esquivan los comportamientos más esenciales, como son el saludar, el despedirse, el tener un detalle de apoyo para un anciano, para una mujer embarazada. Otros presentan desajustes más lamentables como son adicciones a las drogas, alcohol, suicidios prematuros, asesinatos de forma individual o de manera masiva,embarazos no deseados, comportamientos inadecuados, dificultad para conocer su verdadera identidad sexual, depresiones, ansiedades que muchas veces producen desenlaces fatales.

 La base fundamental está en casa, lamentablemente vivimos en un mundo tan competitivo, alienante, donde se carece de tiempo. La televisión, los aparatos inteligentes como las redes sociales han ocupado la mayor parte del tiempo de nuestros hijos y también de los padres, minando su mente, ocasionando perturbar su comportamiento, provocando manifestaciones negativas en el estado emocional y psíquico del niño o joven. Los padres dedican menos tiempo a los hijos y el ser humano se ha convertido en una máquina de producir billetes para poder cumplir sus sueños materiales,  olvidando la importancia de priorizar la formación de los hijos dándoles una base sólida que definirá el futuro emocional de ellos y así se evitará que tengan más adelante una mediocridad de espíritu.

 Un niño con una base sólida tendrá una adolescencia asegurada, por ende, será un joven y adulto con valores y principios que le permitirá orientar bien su comportamiento a lo largo de su vida.

Todo en la vida llevándolo con dosis o medida adecuada, podrá desarrollarse de la mejor manera; si perdemos eso, se pierde la dirección y hacemos que inconscientemente se produzcan situaciones lamentables.


martes, 24 de noviembre de 2020

ENCONTRAR UN PUNTO MEDIO - Orlanda Torres


 

En la actualidad la sociedad tiende a exigirnos mucho más de lo necesario, muchas personas se ponen metas a veces innecesarias, como llegar a tener el físico perfecto, el trabajo ideal, el carro del año, la casa de ensueños, el viaje añorado.

 Vivimos en un mundo de competitividad, convirtiéndonos en objetos dejando atrás al sujeto, “vale el que más tiene”, el que más puede ostentar, el ser humano aprende a cosificarse y a darse valor por lo que tiene o aparenta, esto no hace más que producirle una gran carga de ansiedad al hombre, es ahí donde aparece la frustración, porque se auto exige demasiado, baja su coeficiente, se pone ansioso, muchas veces al borde de sentirse tan presionado que puede llegar a la depresión.

El deseo de llegar a tener de forma compulsiva puede ocasionarle al individuo un estado de estrés y en ese camino pierde la salud, y cuando ya obtiene lo deseado, poco lo puede disfrutar porque ha perdido lo más valioso, el bienestar para disfrutarlo.

Es bueno llegar a tener lo que se anhela en la vida, el deseo de querer poseer cosas materiales puede ser justificado, pero no de manera desmedida, peor aun cuando se pone en juego la salud de la persona.

Llegar a resignarse y a no tener el más mínimo deseo por nada, también puede ser nocivo, porque significa que se ha llegado a un descontrolado conformismo.

 El ser humano no puede llegar a los extremos siempre debe existir un punto medio, es necesario pensar en ser mejor, pero no el mejor de todos.

Cabe recalcar que hay que tener metas concretas en la vida, pero no por esas metas llegar a destruirse, se debe ser flexible con uno mismo, sin necesidad de exigirse desmedidamente.

 El sujeto no debe convertirse en un robot, recordemos que a veces se puede, pero otras veces no, es necesario evitar que el individuo se convierta en un ser descontento.

 Pienso que debemos disfrutar las cosas que hacemos, hacer lo que podamos no auto imponernos más de lo que nuestro cuerpo merece. El tren de vida actualmente nos exige demasiado y está mutilando la esencia del ser humano.

 Muchos de nosotros no vivimos, solo existimos y vemos que la vida se pasa sin poderla disfrutar.

 Recordemos que la vida es demasiado frágil y podemos irnos sin haberla verdaderamente apreciado. Siempre he escrito y considero que la felicidad es una elección, es un compromiso, pero es algo que debemos buscarla sin apresurar los tiempos, debe disfrutársela en el camino y en el corto espacio cuando aparece, pero no presionándola para que llegue, porque eso no hará más que desgastarnos cada día.

Vivamos más sosegados, con optimismo, pero no desmedido porque la vida también consiste en fallar, en equivocarse, pero en levantarnos las veces que sea necesario. Disfrutémosla en la medida como se va presentando y lleguemos a cumplir nuestras metas, pero sin cargas que nos desestabilicen, ni nos presionen, para poder caminar serenos continuando nuestro viaje.


 


miércoles, 28 de octubre de 2020

El apego puede ocasionarnos infelicidad - Orlanda Torres


 

Hay que diferenciar los tipos de apegos. Cabe señalar que existen apegos necesarios como el vínculo afectivo del bebe con su madre en los primeros años de vida.

Aquí abordaré sobre el apego innecesario y perjudicial para el ser humano.

Cuando renunciamos a los apegos al principio suele tornarse difícil. Dejar ese estado de confort, pero a la misma vez de infelicidad nos produce inseguridad y descontento.

¿Cómo dejar lo seguro por algo desconocido? En realidad, suele ser una decisión dificultosa, pero que después de realizada, la podemos visualizar como la mejor decisión tomada en nuestra vida.

El apego puede llevarnos a vivir una vida de infelicidad por largo tiempo, esa dificultad que nos creamos, cuando no podemos abandonar lo que nos lastima, nos sumerge y nos imposibilita alcanzar las metas que realmente deseamos.

Muchas veces seguir ligado a ese apego tan doloroso nos destina a estar girando en un mismo punto sin oportunidad de crecimiento.

Hay que reconocer que cuando se tiene miedo e inseguridad, las personas crean un vínculo de dependencia anormal por el temor a sufrir o fracasar. Esto puede afectar la estabilidad emocional, porque se puede llegar a tener un comportamiento disfuncional.

Existe el apego enfermizo, aquel que nos hace dependiente o adictos, podríamos mencionar a los aparatos inteligentes, no podemos vivir sin ellos. Nos convertimos en esclavos del sonido de estos aparatos que controlan nuestra vida y perjudican a la misma vez nuestros afectos.

Otro mucho más delicado es el apego de pareja, cuando no damos libertad a la persona escogida y creamos patrones dañinos, esto hace que se produzca una dependencia muchas veces insana.

Todo vínculo afectivo controlador y dependiente terminará rompiéndose, porque el apego lastima y daña esa relación de codependencia, donde sus lazos afectivos están siendo prácticamente violentados y distorsionados.

Cuando practicamos el desapego damos luz a la relación, somos seres autónomos, cada uno debe vivir su propia libertad, si amas verdaderamente a la otra persona debes dejarla ser libre, para que esa persona se auto realice y viva en plenitud. El apego no hace más que sofocar una relación hasta enfermarla.

El apego es pobreza espiritual, cuando nos sentimos seguro en lo conocido, aunque nos lastime, nos volvemos prisionero de un acondicionamiento que está lacerando nuestro ser día a día hasta que nos convierte en seres verdaderamente mustios. No evolucionamos, no crecemos y nos sumergimos al punto que puede deteriorar nuestro ser.

Cuando le damos paso a lo desconocido estamos creando un mundo nuevo, donde podemos descubrir nuestras verdaderas potencialidades, si no nos lazamos a lo nuevo, nos convertimos en victimas de nuestros propios temores y arrastraremos un pasado que no nos dejara avanzar.

Si nos desligamos del apego y damos paso al desapego nos convertimos en seres más felices porque lo desconocido, aunque trae incertidumbre lleva también un poco de felicidad y magia hacia un horizonte nuevo lleno de posibilidades y eso nos motiva a vivir.

Para conseguir nuestros objetivos,  no es necesario continuar el mismo camino, podemos cambiarlo en cualquier momento, lo importante es que nos lleve a la meta a pesar de que tengamos que transitar un trayecto desconocido.

Recordemos que mientras más nos apegamos a las cosas más infelicidad nos puede producir, es necesario despojarse de todo aquello que nos ate. Todos merecemos alcanzar la libertad y en la libertad se encuentra la verdadera plenitud de la vida.

 

 

martes, 20 de octubre de 2020

REFLEXION - Orlanda Torres


 

La vida no empieza desde la niñez, adolescencia o a los 40 como muchos decimos, especialmente las mujeres.

En realidad, la vida empieza desde el primer momento que hemos sido gestados.

Muchos consideran que el infortunio de la vida es la muerte, pero si hacemos un análisis profundo, veremos que existen muchas personas vivas que mueren lentamente cada día.

Agradécele a la vida cada día, por la dicha de poder despertar cada mañana, asómbrate porque estas vivo y vívela agradecido para que ella y Dios te regale más días llenos de calidad.

Camina siempre seguro y con optimismo porque las mejores oportunidades muchas veces nacen de las adversidades y no se repiten.

Nada que sucede en tu vida ocurre dos veces, por eso debes vivir el presente intensamente, no adelantes sucesos, ni apresures el mañana, porque vivirás infeliz.

Deja siempre fluir la vida, transfórmate en un ser que siempre sea portador de luz, para que puedas vivir en plenitud.

La vida siempre tendrá sentido y ese se lo darás tú.

Vive el hoy, él ahora, es todo lo que tienes de manera objetiva y concreta.

Camina seguro no arrastres temores y proponte vencer los impedimentos que se presenten, para que logres superar tus objetivos trazados.

Actualmente estamos viviendo un gran vacío espiritual, es necesario que vivas en paz contigo mismo y con las otras personas, para que lleves una vida plena y satisfactoria. Piensa que cuando llevamos una vida feliz, podemos hacer felices a los seres que comparten nuestro cotidiano.

Haz el bien no porque los demás lo digan, sino porque sabemos que es lo correcto.

 

 


martes, 6 de octubre de 2020

LAS CRISIS NOS AYUDAN A FORTALECERNOS - Orlanda Torres


 

La mayoría de las crisis tienen connotaciones negativas e implica que tengamos que vivir un periodo difícil en nuestra vida. Conocemos que las crisis son aquellas que en ocasiones surgen de forma inesperada de manera repentina y nos obligan a tomar decisiones inmediatas que muchas veces se hacen difíciles de tomar.

Y existen las crisis circunstanciales que son aquellas originadas por un hecho que las precipita como un divorcio, muerte, enfermedad desastre natural etc.

 Algunas pueden durar periodos cortos, otras pueden durar largo tiempo que nos impiden seguir con nuestras habituales acciones diarias. Las más duras pueden lacerarnos, dejándonos huellas y en algunas ocasiones cicatrices que hacen que todo nuestro ser se movilice y cambiemos nuestra actitud y procedimientos, haciéndonos seres más fuertes. Este evento hace que nos saquemos la capa externa y construyamos una nueva para protegernos. Este estremezón hace que te adaptes y aceptes muchas cosas que antes no las considerabas importantes en tu vida. Pasas a otro nivel.

Las crisis son pruebas que nos hacen sentir que estamos desamparados, desprotegidos, huérfanos y fragmentados. Es ahí donde empiezas a redescubrir formas y estrategias para rescatar tu “yo”. 

Entonces empiezas a movilizarte para hacer cambios y reinsertarte nuevamente en el engranaje de la vida y en algunos casos tener que aceptarte como una nueva persona, debido a las alteraciones sufridas por la crisis que dejó huellas en tu ser.

Una crisis puede romper ilusiones, sueños y hacer que tu vida de un giro sorprendente, pero lo más interesante de todo esto, es cómo vamos canalizando, aceptando y adecuándonos ante estos acontecimientos abruptos.

Es un reto más de la vida que nos pone a prueba y nos obliga a adaptarnos al nuevo escenario donde nos tocará vivir.

En muchos casos empezamos asumir mejor los hechos y tenemos una percepción más clara de la vida y aceptamos que nada es estático, que la vida es cambio constante y que, aunque no todos estamos preparados para sucesos inesperados, debemos estar atentos y saber que mientras estemos vivos, la vida puede sorprendernos en cualquier momento y debemos encarar los sucesos de la mejor forma para poder convertirnos en mejores seres humanos.

domingo, 4 de octubre de 2020

EL APEGO - Orlanda Torres


El apego es pobreza espiritual, cuando nos sentimos seguro en lo conocido, aunque nos lastime, nos volvemos prisionero de un acondicionamiento que está lacerando nuestro ser día a día, hasta que nos convierte en seres verdaderamente dependientes.

 No evolucionamos, no crecemos y nos sumergimos al punto de que puede deteriorar nuestro ser.

 Cuando le damos paso a lo desconocido estamos creando un mundo nuevo, donde podemos descubrir nuestras verdaderas potencialidades.

 Si tenemos temor de vivir algo nuevo, nos convertimos en víctimas de nuestros propios temores y arrastraremos un pasado que no nos dejará avanzar.

Si nos desligamos del apego nos convertimos en seres más libres, porque lo desconocido, aunque trae incertidumbre lleva también un poco de felicidad y magia hacia un horizonte nuevo lleno de posibilidades y eso nos motiva a vivir.

 Para conseguir nuestros objetivos, no es necesario continuar el mismo camino, podemos cambiarlo en cualquier momento, lo importante es que nos lleve a la meta a pesar de que tengamos que transitar un trayecto extraño para nosotros.

 Recordemos que mientras más nos apegamos a las cosas más infelicidad nos puede producir.

 Es necesario despojarse de todo aquello que nos ate. Todos merecemos alcanzar la libertad y en la libertad se encuentra la verdadera esencia de la vida.


 


 

martes, 22 de septiembre de 2020

AUTOESTIMA Y EMPODERAMIENTO PARA LA MUJER DE HOY - Orlanda Torres



La mujer siempre ha sido encasillada como el ser que debe procrear, la que debe dedicar y sacrificar su tiempo para la familia, la responsable de mantener unidos a los miembros de su entorno, además de poseer sabiduría, tolerancia y gran entereza.

Se ha considerado que la mujer debe ser solidaria, mostrar apoyo incondicional, ser sinónimo de comprensión profunda e infinita, emprendedora y decidida, protectora, conciliadora y proveedora de armonía vital, así como también, la compañera que debe tener suficiente fortaleza, valentía, calidez y humanidad y además de todo esto, ser la imagen que siempre irradie belleza.

La mujer es un ser humano que tiene fortaleza, pero que también flaquea, que además de dar, también desea recibir, no sólo lo material completa su felicidad, muchas veces las palabras de aliento y de solidaridad, es un gran aporte que la hará sentirse valorada, reconocida y respetada. El hombre que desee retener a su lado a una mujer llenándola de cosas materiales, estará lastimando su valiosa inteligencia.

Ser mujer no solo significa estar lista para satisfacer placeres, para cumplir con las necesidades de su familia y de su entorno. Una mujer necesita muestra de afecto, reconocimiento y soporte, porque eso la motivará a realizarse en la vida y a pesar de ser considerada hoy, como un ser independiente y fuerte, nada es más importante como la protección y valoración de su compañero y de los seres que ella dió vida. 

Una mujer necesita un cómplice, un compañero de ruta, aquel que a su lado sienta sostenimiento, protección y afirmación a sus anhelos. La mujer desea gratitud y respeto de aquellos por los cuales se entrega para verlos evolucionar, y cuando se cumple con ese objetivo principal en la vida, la mujer necesita despegar y buscar el cumplimiento de sus metas y propósitos trazados para materializar sus más codiciados deseos, porque la mujer también camina por la vida con objetivos, propósitos y sueños.

Cada día para ella es un gran desafío, porque sabe que tiene el gran compromiso de superar metas y retos diarios; comprende que cada amanecer debe enfrentárselo con una postura firme, porque debe aprovechar cada instante para enriquecer su ser, y sabe que el hecho de existir ya es un gran privilegio que debe apreciarlo y valorarlo.

Una mujer primero es hija, antes de llegar a ser compañera y madre y sabe también   que debe preocuparse por los seres que le dieron la posibilidad de existir y que hoy, los ayuda en su lento caminar, agarrándole aquellas manos que un día la protegieron.

Ser mujer no solamente es símbolo de belleza, no debe mirársela como un objeto, la mujer también tiene inteligencia, ella además de ser fuerte, es también vulnerable, no es la que solo debe proveer amor, ella también desea ser amada y retribuida, no siempre es la que encamina y dirige, ella también desea alguna vez ser orientada y guiada.

Porque ser mujer es una responsabilidad ardua desde el primer momento que se camina por la vida y se tiene conciencia del gran desafío y compromiso que deberá enfrentar en su transitar, no solamente para su vida, sino también para la sociedad.