martes, 20 de octubre de 2020

REFLEXION - Orlanda Torres


 

La vida no empieza desde la niñez, adolescencia o a los 40 como muchos decimos, especialmente las mujeres.

En realidad, la vida empieza desde el primer momento que hemos sido gestados.

Muchos consideran que el infortunio de la vida es la muerte, pero si hacemos un análisis profundo, veremos que existen muchas personas vivas que mueren lentamente cada día.

Agradécele a la vida cada día, por la dicha de poder despertar cada mañana, asómbrate porque estas vivo y vívela agradecido para que ella y Dios te regale más días llenos de calidad.

Camina siempre seguro y con optimismo porque las mejores oportunidades muchas veces nacen de las adversidades y no se repiten.

Nada que sucede en tu vida ocurre dos veces, por eso debes vivir el presente intensamente, no adelantes sucesos, ni apresures el mañana, porque vivirás infeliz.

Deja siempre fluir la vida, transfórmate en un ser que siempre sea portador de luz, para que puedas vivir en plenitud.

La vida siempre tendrá sentido y ese se lo darás tú.

Vive el hoy, él ahora, es todo lo que tienes de manera objetiva y concreta.

Camina seguro no arrastres temores y proponte vencer los impedimentos que se presenten, para que logres superar tus objetivos trazados.

Actualmente estamos viviendo un gran vacío espiritual, es necesario que vivas en paz contigo mismo y con las otras personas, para que lleves una vida plena y satisfactoria. Piensa que cuando llevamos una vida feliz, podemos hacer felices a los seres que comparten nuestro cotidiano.

Haz el bien no porque los demás lo digan, sino porque sabemos que es lo correcto.

 

 


martes, 6 de octubre de 2020

LAS CRISIS NOS AYUDAN A FORTALECERNOS - Orlanda Torres


 

La mayoría de las crisis tienen connotaciones negativas e implica que tengamos que vivir un periodo difícil en nuestra vida. Conocemos que las crisis son aquellas que en ocasiones surgen de forma inesperada de manera repentina y nos obligan a tomar decisiones inmediatas que muchas veces se hacen difíciles de tomar.

Y existen las crisis circunstanciales que son aquellas originadas por un hecho que las precipita como un divorcio, muerte, enfermedad desastre natural etc.

 Algunas pueden durar periodos cortos, otras pueden durar largo tiempo que nos impiden seguir con nuestras habituales acciones diarias. Las más duras pueden lacerarnos, dejándonos huellas y en algunas ocasiones cicatrices que hacen que todo nuestro ser se movilice y cambiemos nuestra actitud y procedimientos, haciéndonos seres más fuertes. Este evento hace que nos saquemos la capa externa y construyamos una nueva para protegernos. Este estremezón hace que te adaptes y aceptes muchas cosas que antes no las considerabas importantes en tu vida. Pasas a otro nivel.

Las crisis son pruebas que nos hacen sentir que estamos desamparados, desprotegidos, huérfanos y fragmentados. Es ahí donde empiezas a redescubrir formas y estrategias para rescatar tu “yo”. 

Entonces empiezas a movilizarte para hacer cambios y reinsertarte nuevamente en el engranaje de la vida y en algunos casos tener que aceptarte como una nueva persona, debido a las alteraciones sufridas por la crisis que dejó huellas en tu ser.

Una crisis puede romper ilusiones, sueños y hacer que tu vida de un giro sorprendente, pero lo más interesante de todo esto, es cómo vamos canalizando, aceptando y adecuándonos ante estos acontecimientos abruptos.

Es un reto más de la vida que nos pone a prueba y nos obliga a adaptarnos al nuevo escenario donde nos tocará vivir.

En muchos casos empezamos asumir mejor los hechos y tenemos una percepción más clara de la vida y aceptamos que nada es estático, que la vida es cambio constante y que, aunque no todos estamos preparados para sucesos inesperados, debemos estar atentos y saber que mientras estemos vivos, la vida puede sorprendernos en cualquier momento y debemos encarar los sucesos de la mejor forma para poder convertirnos en mejores seres humanos.

domingo, 4 de octubre de 2020

EL APEGO - Orlanda Torres


El apego es pobreza espiritual, cuando nos sentimos seguro en lo conocido, aunque nos lastime, nos volvemos prisionero de un acondicionamiento que está lacerando nuestro ser día a día, hasta que nos convierte en seres verdaderamente dependientes.

 No evolucionamos, no crecemos y nos sumergimos al punto de que puede deteriorar nuestro ser.

 Cuando le damos paso a lo desconocido estamos creando un mundo nuevo, donde podemos descubrir nuestras verdaderas potencialidades.

 Si tenemos temor de vivir algo nuevo, nos convertimos en víctimas de nuestros propios temores y arrastraremos un pasado que no nos dejará avanzar.

Si nos desligamos del apego nos convertimos en seres más libres, porque lo desconocido, aunque trae incertidumbre lleva también un poco de felicidad y magia hacia un horizonte nuevo lleno de posibilidades y eso nos motiva a vivir.

 Para conseguir nuestros objetivos, no es necesario continuar el mismo camino, podemos cambiarlo en cualquier momento, lo importante es que nos lleve a la meta a pesar de que tengamos que transitar un trayecto extraño para nosotros.

 Recordemos que mientras más nos apegamos a las cosas más infelicidad nos puede producir.

 Es necesario despojarse de todo aquello que nos ate. Todos merecemos alcanzar la libertad y en la libertad se encuentra la verdadera esencia de la vida.


 


 

martes, 22 de septiembre de 2020

AUTOESTIMA Y EMPODERAMIENTO PARA LA MUJER DE HOY - Orlanda Torres



La mujer siempre ha sido encasillada como el ser que debe procrear, la que debe dedicar y sacrificar su tiempo para la familia, la responsable de mantener unidos a los miembros de su entorno, además de poseer sabiduría, tolerancia y gran entereza.

Se ha considerado que la mujer debe ser solidaria, mostrar apoyo incondicional, ser sinónimo de comprensión profunda e infinita, emprendedora y decidida, protectora, conciliadora y proveedora de armonía vital, así como también, la compañera que debe tener suficiente fortaleza, valentía, calidez y humanidad y además de todo esto, ser la imagen que siempre irradie belleza.

La mujer es un ser humano que tiene fortaleza, pero que también flaquea, que además de dar, también desea recibir, no sólo lo material completa su felicidad, muchas veces las palabras de aliento y de solidaridad, es un gran aporte que la hará sentirse valorada, reconocida y respetada. El hombre que desee retener a su lado a una mujer llenándola de cosas materiales, estará lastimando su valiosa inteligencia.

Ser mujer no solo significa estar lista para satisfacer placeres, para cumplir con las necesidades de su familia y de su entorno. Una mujer necesita muestra de afecto, reconocimiento y soporte, porque eso la motivará a realizarse en la vida y a pesar de ser considerada hoy, como un ser independiente y fuerte, nada es más importante como la protección y valoración de su compañero y de los seres que ella dió vida. 

Una mujer necesita un cómplice, un compañero de ruta, aquel que a su lado sienta sostenimiento, protección y afirmación a sus anhelos. La mujer desea gratitud y respeto de aquellos por los cuales se entrega para verlos evolucionar, y cuando se cumple con ese objetivo principal en la vida, la mujer necesita despegar y buscar el cumplimiento de sus metas y propósitos trazados para materializar sus más codiciados deseos, porque la mujer también camina por la vida con objetivos, propósitos y sueños.

Cada día para ella es un gran desafío, porque sabe que tiene el gran compromiso de superar metas y retos diarios; comprende que cada amanecer debe enfrentárselo con una postura firme, porque debe aprovechar cada instante para enriquecer su ser, y sabe que el hecho de existir ya es un gran privilegio que debe apreciarlo y valorarlo.

Una mujer primero es hija, antes de llegar a ser compañera y madre y sabe también   que debe preocuparse por los seres que le dieron la posibilidad de existir y que hoy, los ayuda en su lento caminar, agarrándole aquellas manos que un día la protegieron.

Ser mujer no solamente es símbolo de belleza, no debe mirársela como un objeto, la mujer también tiene inteligencia, ella además de ser fuerte, es también vulnerable, no es la que solo debe proveer amor, ella también desea ser amada y retribuida, no siempre es la que encamina y dirige, ella también desea alguna vez ser orientada y guiada.

Porque ser mujer es una responsabilidad ardua desde el primer momento que se camina por la vida y se tiene conciencia del gran desafío y compromiso que deberá enfrentar en su transitar, no solamente para su vida, sino también para la sociedad.

 

 

domingo, 6 de septiembre de 2020

REFLEXION - ORLANDA TORRES



El apego es pobreza espiritual, cuando nos sentimos seguro en lo conocido, aunque nos lastime, nos volvemos prisionero de un acondicionamiento que está lacerando nuestro ser día a día, hasta que nos convierte en seres verdaderamente dependientes.

No evolucionamos, no crecemos y nos sumergimos al punto de que puede deteriorar nuestro interior.

Si tenemos temor de vivir algo nuevo, nos convertimos en víctimas de nuestros propios temores ocultosy arrastraremos un pasado que no nos dejará avanzar.

Cuando le damos paso a lo desconocido estamos creando un mundo nuevo, donde podemos descubrir nuestras verdaderas potencialidades.

Si nos desligamosdel apego nos convertimos en seres más libres, porque lo desconocido, aunque trae incertidumbre lleva también un poco de felicidad y magia hacia un horizonte nuevo lleno de nuevas posibilidades y eso nos motiva a vivir.

Para conseguir nuestros objetivos, se necesita hacer estructuras y escoger otro camino, lo importante es que nos lleve a la meta a pesar de que tengamos que transitar un trayectomuchas veces lleno de obstáculos y dificultades.

Recordemos que mientras más nos apegamos a las cosas más infelicidad nos puede producir.

Es necesario despojarse de todo aquello que nos ate. Todos merecemos alcanzar la libertad y en la libertad se encuentra la verdadera esencia de la vida.



 

sábado, 8 de agosto de 2020

El deseo profundo de sentirse en Paz por Orlanda Torres


En la actualidad se escuchan muchas personas con un deseo profundo de sentir paz.